martes, 24 de junio de 2008

siento

siento tanta tranquilidad al mirar las rocas, las flores, los árboles, las estellas.
esas almas descarnadas, mi propia roca, mi propia flor.

ahora que he muerto

ahora que he muerto, siento
más cerca los cuerpos ajenos.
el mío ya está lejos de mí.
cada vez que alguien defiende su cuerpo
un alma es atacada


ocupar espacio y tiempo
dan al cuerpo vida, pero
matan al alma

es mejor trascender el cuerpo
se repara el alma

puede ser al revés, esos cuerpos descuidados, maltratados, descubren, muestran un alma

los cuerpos jóvenes, almas ingenuas
los cuerpos viejos, almas sabias

mar, cielo y cordillera aluminadas con sol



lunes, 23 de junio de 2008

Adios mundo material

Adios mundo material. Me despido de mi cuerpo para sentirme en el alma.
Adios a los lavadores de mano a los tirados de las mechas a los que dan golpecitos en la espalda y puntapies. No, este cuerpo ya mio si no de ustedes los que me cerraron los ojos los que me hirieron el corazón.


Adios vida mia atada de pies y manos, de la cabeza a los pies.

Adios dolor de estómago, no me arrugo ni me dan dolores de muela al mirar como el alma no volverá a este cuerpo.



Nadie de rodillas besará mis pies, ni recibiré con los brazos abiertos o no los indicaré con el dedo.

No habrá más dolores de cabeza. Las tripas acallaran su sonar estridente y avergonzante.

NO habrá muñequeos ni codasos. Ni punta y codo.

En fin el cuerpo ya está libre de mi y el espiritu me transforma en viento soplado por Dios.

Un amancer de los últimos días de otoño.

Valparaíso desde sus primeros minutos de luz aparece cristalino. Las opacas luces de la ciudad desaparecen. Los ojos del alma duermen tranquilos todo el resto de radiante día.